24 Horas en la Vida de una Mujer by Stefan Zweig

By Stefan Zweig

Stefan Zweig se introduce en lo más intrincado de l. a. psicología femenina con su personaje valuable en esta obra. Fue uno de los pocos autores capaces de lograr tal reto.

Show description

Read or Download 24 Horas en la Vida de una Mujer PDF

Similar literatura y ficcion books

En la ciudad de oro y plata (Spanish Edition)

Por qué las mujeres prefieren, en lugar de hombres dulces y atentos, aventureros que las hacen sufrir? Es ese el hombre que las seduce o los amplios horizontes que les hace entrever? Es ese el hombre al que aman o el sueño que representa? A comienzos de 1856, l. a. todopoderosa Compañía de las Indias make a decision someter Lucknow, l. a. llamada «ciudad de oro y plata» por su belleza y riqueza legendarias, a l. a. tutela británica.

Las aventuras de Tom Sawyer The adventures of Tom Sawyer (Coleccion Clasicos De La Literatura Estadounidense Carrascalejo De La Jara)

For fans of undying classics, this sequence of fantastically packaged and cheaply priced variations of global literature contains a number of literary genres, together with theater, novels, poems, and essays. Los lectores tomarán un gran placer en descubrir los clásicos con estas bellas y económicas ediciones de literatura famosa y common.

La Riqueza De Las Naciones

Smith expone su análisis sobre el origen de los angeles prosperidad de países como Inglaterra o los Países Bajos. Desarrolla teorías económicas sobre los angeles división del trabajo, el mercado, l. a. moneda, l. a. naturaleza de los angeles riqueza, el precio de las mercancías en trabajo, los salarios, los beneficios y los angeles acumulación del capital.

Additional info for 24 Horas en la Vida de una Mujer

Sample text

Luego, casi arrastrándome, subí a mi habitación y dormí doce, catorce horas de un sueño profundo, como nunca, ni antes ni después, he dormido; un sueño merced al cual conozco lo que significa hallarse sin vida, tendida dentro de un féretro. Mis familiares se ocuparon de mí como de una enferma; esta ternura, empero, no me causaba más que dolor. Me avergonzaban su veneración, su respeto, y en todo momento debía dominarme para no descubrirles de qué ignominiosa manera les había engañado a todos, olvidándolos, llevada por una pasión loca y extravagante.

Sus rodillas temblaban, su rostro estaba muy pálido, como el de un hombre extenuado. Al mirarme, brillaron empero sus ojos y una sonrisa de pura y sincera devoción avivó la expresión exaltada de su semblante. Se aproximó a mí, inclinóse profundamente como suelen hacerlo los rusos, y tomó mis manos para rozarlas devotamente con sus labios. -¡Dios la ha enviado! ¡Gracias! No supe qué decir. Pero hubiera deseado que, de pronto, hubiera empezado a sonar el órgano triunfalmente. Comprendí que había logrado todo cuanto anhelaba y que había salvado para siempre a aquel joven.

Sí... Recuerdo... Voy en seguida... ¡Perdóneme! Sus manos rápidas y vehementes recogieron todo el dinero; mas inmediatamente vaciló: se contuvo, como si una fuerza contraria lo hubiera paralizado. Su mirada se fijó otra vez en el conde ruso, que se disponía a hacer otra apuesta. -Un momento. . -y arrojó rápido cinco monedas de oro en la misma casilla-. Sólo esta vez... ¡Se lo juro!... Voy con usted inmediatamente... ¡Sólo esta vez y nada más! Calló. La bolita había comenzado a rodar, y saltar, arrastrándolo consigo..

Download PDF sample

Rated 4.15 of 5 – based on 22 votes